¿Quererme? ¿Valorarme?

Nuestras realidades  están    entrelazadas con nuestros padres. Si nuestros padres y familiares nos dicen que somos personas inteligentes, cariñosas, amables, lo llegamos a creer y eso lo proyectamos cuando hablamos con las demás personas o al  interactuar en cualquier ámbito de la vida. Aun recuerdo cuando mi padre me decía: Sos valiente Claudia… sos valiente y realmente lo he sido 🙂

Cuando somos  niños  vemos el mundo a través  de nuestros padres y familiares. De manera inconsciente y consciente modelamos comportamientos, hábitos e intereses inspirados en ellos.

Estas experiencias se  van almacenando  en nuestro cerebro desde bebes, niños, adolescentes y finalmente se manifiestan en nuestra vida adulta. 

Pero entonces,  nuestra personalidad es el reflejo de  esas vivencias o experiencias que vivimos a través de nuestro desarrollo y crecimiento? Es decir, venimos al mundo   sin ningún recuerdo? Como un papel en blanco…? 

No…! Desde que nacemos ya venimos al mundo con un legado de información  en nuestro cerebro. Esta información ha sido heredada de nuestros padres. Lo que pasa es que la dejamos almacenada  de manera inconsciente. 

Es claro que este legado de información heredada, también  se complementa  con nuestras  experiencias de vida. Según Sigmund Freud,  una persona se puede comprender a sí misma y ser comprendida por los demás,   a través de  sus diferentes etapas en la sexualidad humana. 

Pero… que  relación existe entre Quererme y Valorarme y la  sexualidad humana? Pues tiene relación de  Todo y Nada.

El Todo tiene la siguiente relación: Solo cuando esté  consciente de aquellas experiencias de vida dolorosas que impidieron mi desarrollo y crecimiento emocional e intelectual en un momento determinado, solo entonces, podré sanar y convertirme en una  persona más plena. Sanar es una decisión propia, que implica   soltar y perdonar, no es fácil pero tampoco es imposible.  

Y Nada tiene la siguiente relación:  En la medida que siga actuando  en automático en mi vida, que pregone que inconscientemente soy  como soy y que solo existe  la opción  de aceptarme.  Pensando así no me hago responsable  por mi desarrollo, es decir no me Quiero y no me Valoro.

Quererme y Valorarme,  empieza por reconocer,  que a causa del  destino, azar de la vida, decisión propia, suerte o desdicha, tuve experiencias en mi vida que me marcaron y simplemente esas experiencias me hacen ser la persona que soy hoy, pero eso no es suficiente. El verdadero acto de Quererme y Valorarme empieza al perdonar y soltar genuinamente.

Es ver a esa persona, situación, lugar, canción, olor  y  no sufrir más…  Es respirar profundo… llenar los pulmones de oxigeno y al exhalar dejar ir… 

El cerebro es capaz  

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